Cuando hemos buscado acabar con hormigas, arañas, cucarachas o cualquier otro tipo de plaga en el hogar, seguramente hemos recurrido a los insecticidas comerciales, que fácilmente podemos comprar en un supermercado o tienda de autoservicio.

 

Usar este tipo de insecticidas, sin lugar a duda, resulta la opción más económica y fácil de usar, pero desgraciadamente, la mayoría de estos productos no están fabricados para controlar o exterminar todo tipo de plagas.

 

En el campo de las fumigaciones, existen diversos tipos, empleados específicamente para combatir una cierta clase de plaga o insecto diferente, además de haber considerado condiciones climáticas y lugares dónde se aplicarán. 

 

Entre los tipos de fumigaciones más comunes y utilizadas por los fumigadores, encontramos:

 

-Fumigación con polvo.- Su alta capacidad adherente resulta ideal para aplicarse en paredes, esquinas y superficies en prácticamente, cualquier tipo de interior, siempre y cuando no exista humedad o temperaturas bajas. Se utiliza para controlar insectos rastreros.

 

-Fumigación con gas.- Resulta la mejor opción para acabar con plagas e insectos voladores, gracias a la volatilidad de este elemento. Deben tenerse las precauciones y cuidados pertinentes, ya que existen insecticidas y pesticidas con alto grado de toxicidad, peligrosos al contacto humano y animal.

 

-Fumigación con líquidos.- Se aplica con la ayuda de un rociador, diseñado para que el químico llegue a lugares de difícil acceso, esquinas y uniones entre pisos y paredes. Este tipo de fumigación suele ser inodora y se utiliza para combatir una gran cantidad de bichos rastreros.

 

-Fumigación con gel.- Esta sustancia permite ser depositada en lugares y zonas, donde las sustancias líquidas y gaseosas pudieran causar daños, como es el caso de equipo electrónico, de cómputo y eléctrico en general.  Consiste en depositar el gel, con el fin de que en algún momento el insecto salga de la zona o aparato en cuestión y entre en contacto con éste, lo cual, le causará la muerte.

 

Si deseas acabar de manera definitiva con tu problema de plagas, acude a una empresa profesional y de prestigio, como lo somos en Control de Plagas Cucarachs; será un placer asesorarte y analizar tu caso, para recomendarte el tipo de fumigación que mejor te convenga.